Todos los días, de muchas maneras, a todos nos motiva el deseo de tener Libertad Profesional. Si tu piensas que no, recuerda esos instantes al despertar donde no te quieres levantar porque debes ir a un tedioso y rutinario trabajo. Así es, todos queremos libertad. La quieren todos aquellos que se sienten insatisfechos con la realidad de sus vidas: casados no felices, solteros no felices, empleados infelices, emprendedores esclavizados, auto empleados encerrados en un local, todo aquel que toma un bus congestionado en hora de mayor tráfico…todos, todos queremos libertad.

Pues bien, es muy importante que este espinoso término de la “libertad”, que toca temas espirituales, políticos, filosóficos, motivacionales, y hasta sociales, se convierta más bien en un gestor de independiencia y de libertad financiera.

Te contaré a continuación una historia que, seguramente se parece a muchas que ya vives o ya conoces, pero que explicará mi visión específica respecto al tema de la libertad profesional.

La historia de Cristina

Hace un tiempo, conocí el caso de Cristina, una joven madre de familia y empleada dedicada por muchísimo tiempo, que un día no soportó más la presión y malos tratos que recibía de su jefa. Esta jefa era una mujer joven, llena de inseguridades, y que veía en Lola una rival por culpa de la envidia, y no perdía ocasión para presionarla o hacerla quedar mal con el jefe de ambas. Tanta presión comenzó a desmotivar a Cristina, que siendo tan joven, tenía que agregar a sus preocupaciones su desánimo de ir a una oficina que la sofocaba, donde el solo hecho de cruzar la puerta la hacía sentir con ganas de desaparecer.

Entonces, motivada hasta el fondo por el deseo de libertad, decidió renunciar. Cuando hablamos, ella me contó que iniciaría un fondo de ahorros muy estricto para poder amortiguar el caso de desempleo por largo tiempo, pues sus necesidades de independencia seguían creciendo y era necesario asegurarse un bienestar. Así que empezó a tramar su escape: se inscribió a una capacitación en emprendimiento y descubrió que, las tortas y postres le quedaban tan ricos, que se convertirían en su negocio y sustento. Dió un giro en su vida, y tomó la decisión que la llevó a ser independiente. Hoy día, centrada en su negocio, siente gran pasión por lo que hace y es más feliz.

Cuando tuvo ahorrado un capital y finalizó sus capacitaciones, le hablaron de los negocios por internet. Le contaron que si tenía clientes, muchos de ellos referidos por sus padres o amigos, si estos no eran frecuentes y muchos no ayudarían realmente a crecer su negocio. Cuando me contó eso, confesó que la angustiaba el no recibir encargos de tortas. Yo recuerdo que le dije “pero todos los días alguien cumple años, todos los días deberías hacer mínimo una venta”. Así que un día simplemente decidió ser libre de verdad, y consideró seriamente sobre formas de implementar su negocio en línea. Es tanta la información basura e inútil que hay al respecto, que se demoró casi dos años y empezó a recibir solicitudes de domicilios. Estoy seguro que con información más ágil y útil ya tendría su tienda online facturando. Hace poco me consultó sobre como hacer un sistema funcional de ventas por internet. Muy temerosa pero decidida, decidió invertir en su negocio e impulsarlo, y aunque empezó fríamente en redes sociales, con tan poco esfuerzo en serio empezó a ver una mejoría en su negocio.

La última vez que hablamos me dijo que, aunque aún tiene muchas metas por alcanzar, hoy día ya se sentía libre.

Por que el hecho de poder usar su tiempo a lo que más le interesa, aprender y dedicarse a su pasión que es la repostería y poder dejar atrás el mal ambiente laboral, el sueldo mediocre y los apretones del bus de servicio público, su vida estaba dando un giro. Y seguirá cambiando, está visualizando ya montar su tienda virtual.

Reflexiona sobre este relato y actúa

Por eso te he contado esta historia. La adversidad que pasamos, muchas veces, es la mejor motivación para tomar un riesgo que nos lleve al éxito. Nadie dice que sea fácil, pero vivir con libertad es algo que todos anhelamos, y algo que definitivamente debe motivarnos a ser mejores de lo que somos y a vivir mejor de lo que estamos. La visión de Cristina sobre su negocio online la tiene al frente de crecer financieramente, y solo tengo los mejores deseos para ella.

Nunca pierdas la motivación, recuerda que “tener motivación no es buscar una razón: es tener un motivo”. Si tu motivo es una nueva vida, si tu motivo es ser libre…empieza hoy. Si quieres iniciar tu también este cambio en tu vida, suscribete gratis a nuestro blog para recibir publicaciones como esta e inicia tu negocio online con una breve consultoría totalmente gratuita para empezar tu negocio con la mejor información y los mejores recursos.

Y RECUERDA: No busques una razón cuando ya tienes un motivo.

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